Arequipa, tierra de las más grandes profundidades del Perú…

A pesar de la importancia histórica y política de Cuzco y Lima o de la belleza colorista de Trujillo, para mí Arequipa es la ciudad más atractiva del Perú. Un emblema nacional, en buena parte por su historia, por su arquitectura y por su enorme tradición culinaria. Todos estos elementos hicieron que en el año 2000 La Unesco nombrara todo el centro histórico de la ciudad como bien cultural Patrimonio de la Humanidad.

Desde el siglo XVI proliferaron en Arequipa y sus alrededores pequeños establecimientos dispensadores de Chicha- bebida alcohólica no destilada obtenida de la fermentación del trigo y otros cereales. Es una bebida típicamente andina, que se ha expandido por Centroamérica y de gran tradición e importancia en antiguas culturas precolombinas.- Estas chicherías, que así es como se llamaban, eran típicas en todo el Virreinato del Perú y especialmente en la región arequipeña.  Ya en  1750, el historiador peruano Ventura Travada y Córdoba cifraba en más de 3000 las chicherías de la comarca. A partir del siglo XIX estas chicherías pasan a servir pequeños platos de comida, y se van desarrollando hasta convertirse en todo un símbolo de la gastronomía. Desde entonces, estos locales pasan a denominarse picanterías, y son un punto fundamental de la vida social, cultural y folclórica de la ciudad, donde se desarrolla música popular. Estas picanterías arequipeñas se declararon en 2014 como Patrimonio Cultural del Perú.

La comida arequipeña es tremendamente extensa y variada. La situación geográfica de la ciudad entre el mar y enormes montañas la hace  poseedora de una enorme gama de productos que caracteriza la gastronomía regional. Otra de las particularidades es el amplio uso de condimentos, a veces bastante picantes. Pero la principal condición de este tipo de alimentos y que sirve como espejo de la ciudad y para entender  mejor su historia es la coexistencia de elementos indígenas con hispanos, entremezclándose y dando lugar a una gastronomía de fusión y mestiza  que simbolizaba una sociedad con un amplio sentido de la igualdad racial y social, tanto en la urbe como en el campo,  y esto generaba un intenso encuentro social en cualquier ámbito o espacio.

Arequipa, Perú. / Foto: Daniel Laseca.

La capital jurídica del Perú

Esta moderna y evolucionada  concepción de la sociedad hizo que los grandes terratenientes fueran desapareciendo y perdieran fuerza en la vida política del país. Sin embargo, en parte para compensar este hecho, surgió en la ciudad una enorme tradición de juristas y abogados. Es por eso que mucho de los más ilustres arequipeños han sido juristas notables, cabe destacar a Victor Andrés Belaúnde, que presidió la Asamblea general de la ONU. Otro personaje importante de la ciudad  es Francisco Mostajo, célebre por su capacidad de oratoria y sus discursos liberales. Este espíritu ha hecho de Arequipa un bastión nacional y un punto neurálgico de las revueltas populares en Perú, las más importantes  en 1856 y 1955.

Toda esta tradición y forma de ser que está adherida a la ciudad, ha  servido para que se la reconozca como Capital jurídica del Perú. Tras muchos años de reconocimiento simbólico la constitución de  1979 estableció en Arequipa la  sede del Tribunal de Garantías Constitucionales. En la actualidad se le reconoce como el tribunal constitucional histórico y coexiste con el Tribunal Constitucional de facto que está en Lima.

Mario Vargas Llosa

Muy probablemente sea Mario Vargas Llosa la persona de más fama internacional que ha nacido en la ciudad. El Nobel de Literatura de 2010 nació en la avenida Parra 101, donde se ubica la Casa Museo Vargas Llosa.  A unos dos kilómetros de distancia, casi en línea recta y atravesando la espectacular Plaza de Armas, en la calle San Francisco 308 se encuentra la biblioteca Regional Mario Vargas Llosa, una biblioteca donde el autor ha donado más de 5000 libros. El camino de un edifico a otro recorre buena parte del monumental casco histórico.

El centro histórico

La plaza de Armas de Arequipa-equivalente peruano a Plaza Mayor- es el punto fundacional de la ciudad, el 15 de agosto de 1540.

Como buen reflejo del talante arequipeño, en la ciudad conviven elementos arquitectónicos muy variados. Las primeras construcciones de entre 1540 y 1570 se caracterizan por el uso de piedra y techos de madera. Estas estructuras suelen tener un espesor de hasta dos metros para iglesias y templos. Aunque la Ciudad tuvo que ser reconstruida en 1868 por un causa de un terremoto, lo que hace que se encuentren elementos coloniales y neoclásicos conjuntamente, mezclado con construcciones del importante barroco peruano.

El centro Histórico de Arequipa alberga más de 500 edificios históricos, lo que  ha servido para que la ciudad sea reconocida por la Unesco como Bien Cultural de La Humanidad. Toda la ciudad se convierte en un museo, predominantemente blanco, lo que le ha valido para adquirir el sobrenombre de la ciudad blanca…lleno de historia. Cabe destacar la Catedral, en la misma Plaza de Armas, Iglesia de la Compañía de Jesús, iniciada a finales del siglo XVI,  la Iglesia de San Agustín, el Convento de Santo Domingo, con una fachada y nave central de la primera mitad del siglo XVII, El Convento de la Recoleta, al otro lado del río Chili pero apena a 1 kilómetro de la Plaza de Armas y un largo etc que recorre todo el centro de la ciudad.

El centro  de Artesanía fundo del Fierro o el Mercado de San Camilo son dos lugares tradicionales para encontrar artesanías y productos típicos.

Aunque son multitud los lugares a resaltar de la ciudad  y los puntos desde los que se puede vislumbrar uno de los imponentes volcanes cercanos,  el Misti, de 5822 metros sobre el nivel del mar, hay que resaltar el mirador Yanuhuara. Un mirador, a dos kilómetros de la Plaza de Armas, construido en el siglo XIX sobre piedra desde el que se puede apreciar la ciudad y una maravillosa vista del volcán Misti.

Arequipa, Perú. / Foto: Daniel Laseca.

Los alrededores

Si la ciudad impresiona por su belleza, no es menos espectacular el enclave y los parajes de la región. Son innumerables maravillas naturales, pero sin duda hay que destacar la Reserva Nacional salinas Aguada, apenas a 30 kilómetro de la ciudad, y donde los volcanes Chachani y Ubina acompañan al gran volcán Misti. Además las salinas de Huito y Moche dan nombre a la reserva donde se puede apreciar fauna típica andina.

Aunque las dos joyas de todo el departamento de Arequipa son la reserva paisajística Subcuenca del  Cotahuasi y el Cañon del Colca. La primera a unos 370 kilómetros de Arequipa, alberga uno de los cañones más profundos del mundo, 3535 metro en su punto máximo, más de 1000 metros más profundo que El Gran Cañón del Colorado.

A unos 160 Kilómetros de la Plaza de Armas está el Cañón del Colca, con más de 200 kilómetros de recorrido es el más largo de todo el Perú, sin embargo pese a  superar los 3200 metros de altitud y ser el más visitado del país no alcanza la profundidad de su hermano el Cotahuasi. Son numerosas las excursiones que salen a diario hacia el Colca, y el pequeño pueblo de Cabanaconde, en la cima del desfiladero. Lugar donde se pueden divisar multitud de cóndores sobrevolando el Colca, llamas y alpacas andinas,  hichus,  construcciones autóctonas de piedra y techo de paja y toda, y todo un repertorio de artesanía tradicionales.

 

Galería de Daniel Laseca

 

Lecturas recomendadas

Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Llosa.
Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Llosa. Una de sus mejores novelas, y según sus propias palabras la que escogería de salvar de las llamas si sólo pudiera elegir una. Sin ser novela histórica, ni desarrollarse en Arequipa más que algún pasaje, si narra el periodo de la dictadura del General Odría, periodo que dio pie al famoso levantamiento arequipeño de 1955.
El enigma del convento, de Jorge Eduardo Benavides.
El enigma del convento, de Jorge Eduardo Benavides. Autor arequipeño, que sitúa la obra en la Arequipa del siglo XVII y que fue galardonada con el premio Torrente Ballester.
Daniel Laseca

Daniel Laseca

"Lo más profundo del ser humano es la piel", Paul Valery. Fundador de un movimiento cultural llamado Cubismo Cotidiano. Así concibe su visión del Mundo. Como una mirada pluriperspectiva, construida a partir de miles, de millones de encuentros, de miradas, iguales y distintas. Como un puzzle que se arma cada día, cada instante, en cada experiencia, en cada recuerdo, en cada olvido, en todo lo vivido y dejado por vivir. Viajero de pies descalzos, y poco equipaje. Todo lo imprescindible de la vida o está en la piel, o cabe en un par de mochilas. Nunca sabes cuánto tiempo vas a quedarte en un sitio. Ese es parte de su encanto. Buscador incansable de la belleza en todas sus formas. La naturaleza más desnuda, los océanos, las selvas, los bosques, el arte, la poesía, la cultura en su sentido más amplio, y sobre todo las personas, sus risas, sus lágrimas, sus miedos, sus ilusiones… Ha vivido en Tailandia, India, Bolivia, Venezuela, Argentina y México y viajado por numerosos países tratando siempre de impregnarse de lo que le rodea. Para crear, al final, su mirada propia, hecha de todas esas miradas.


Fatal error: Call to a member function have_posts() on a non-object in /homepages/16/d517622390/htdocs/clickandbuilds/ViajesyLugaresLabellezadelmundo/wp-content/themes/colormag/inc/related-posts.php on line 3